El fracaso de abrazos, no balazos

Una vez declarada la victoria en el 2018, AMLO inició una especie de gira para “escuchar” al pueblo en cuestión de seguridad, que fue y sigue siendo una de los principales problemas del país. Lo que oyó no le gustó, historias desgarradoras de madres que perdieron a sus hijos en manos de la delincuencia organizada, inmediatamente suspendieron los foros, a nuestro presidente solo le gustan ambientes donde lo alaben.

Entonces surgió la “no estrategia de seguridad”, es decir, dejar que la delincuencia organizada trabaje y no enfrentarlos para no generar violencia. La narrativa de AMLO siempre ha sido que Felipe Calderón al hacer una guerra contra el narco fue la causa de tanta violencia y entonces decidió hacer lo contrario.

Esto implicaría que el ejército regresaría a sus cuarteles, después de todo, AMLO siempre se quejó de esto, sin embargo ocurrió lo contrario. El presidente tiene la idea que como en otros países de Latinoamérica, han habido golpes de estado iniciado por las fuerzas armadas, decidió darles todo lo que pidan. Es así como surgió la Guardia Nacional.

Se modificó la Constitución para sustituir a la Policía Federal por un órgano que supuestamente no iba a tener intervención militar pero ahora vemos que es solo un brazo del ejército, tanto así que vehículos de la milicia solo le pusieron letreros de “Guarda nacional” el mismo día que firmaron el decreto. Es así como los generales se hicieron de más poder.

Paralelo a esto AMLO suspendió la construcción del aeropuerto de la Ciudad de México para construir uno nuevo en un aeropuerto militar y le encomendó al ejército que lo construyera. Ahora hasta las aduanas del país van a estar en manos del ejército, arrebatándoselo a Hacienda. Creo que nunca en la historia el ejército había tenido tanto poder (presupuesto). Cabe mencionar que hace un par de años eliminaron todos los fideicomisos federales, excepto, adivinaste, los del ejército.

Debo confesar que la estrategia de no hacer nada en un principio pensé que podría funcionar. Es decir, para la paz, a todos les conviene que el tráfico de drogas fluya (es inevitable) de un solo cartel (como se intentó hacer en los tiempos de Felix Gallardo), pero al igual que en esos tiempos, hay muchos carteles en México y ninguno se va a dejar controlar.

Estados Unidos ha sido paciente en esto, ha dejado ser a México, incluso apresaron al general Cienfuegos que fue extraditado a México, ahí vimos el poder del ejército, lo dejaron ir aúnque tenían pruebas que trabajaba con un cartel. El gobierno de México incluso trató de sacar a los agentes de la DEA que tabajaban en México, pero EEEU no lo permitió. AMLO ha tratado de apaciguar al vecino del norte por el lado migratorio, primero ofreció que el país fuera sala de espera para todos los refugiados y luego desplegó la Guardia Nacional para que resguardara la frontera sur, todo esto le gustó a Trump.

Clave de la “estrategia” de AMLO es trabajar con un cartel, fue escandaloso como apoyaba a los familiares del Chapo Guzmán. El problema es que los hijos no han sabido llevar el negocio como su padre, y otros carteles, especialmente el Cartel de Jalisco Nueva Generación quieren ser el cartel dominante, así que están en constante guerra. Ninguno se va a dejar, es demasiado grande el pastel.

Es así como la violencia está más grave que nunca. AMLO en sus mañaneras llegó hasta recomendar que a los delincuentes los acusaran con su mamás para que los regañen y recientemente la esposa del primer mandatario recomendó que les dieran libros para que dejaran de delinquir. Resulta risible pero es trágico.

Este gobierno también considera que la delincuencia sucede por falta de oportunidades, que en parte es cierto, pero debe ser acompañado con el combate a la impunidad. La cosa es que con apoyos del gobierno la gente no sale de pobre, la economía está estancada, el desempleo en aumento, ningún joven dejaría la vida de delincuente por una pensión.

El ejército y la Guardia Nacional tienen instrucciones de no intervenir, incluso hemos visto videos bochornosos donde los delincuentes corren a militares de sus territorios. Pero el ejército está contento porque no los están matando y tienen más presupuesto que nunca. Tan contentos están que prohiben a sus miembros que hablen mal del presidente.

AMLO presume que todos los días a las 6 de la mañana se reune con las cabezas de la seguridad del país, pero debería de darle vergüenza decir eso ante los pobres resultados. Y lo más desolador es que no hay autocrítica, dicen que vamos bien. Mientras siguen debilitando a las instituciones con su mal aplicada austeridad, parece que a propósito están destruyendo al país.

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