Rompiendo las reglas

Solía tener un gran amor por el béisbol. De pequeño seguía religiosamente a mi equipo favorito los Dodgers de Los Angeles (me hice fan a partir de Fernando Valenzuela), oía todos los juegos por radio llevando “score”, revisaba en los periódicos las reseñas y leía un libro de estadísticas que me encantaba. Era un nerd del béisbol. Lo jugué un tiempo, era catcher y me gustaba mucho.

Pero el tiempo pasó y me dejó de llamar la atención, se me hizo un juego muy lento, mucho tiempo sin que la pelota se moviera, muchas pichadas, poca acción.

Recientemente vi la película Moneyball protagonizada por Brad Pitt (cuya actuación le valió una nominación al Oscar como mejor actor) en el cual interpreta Billy Beane el gerente de los Atléticos de Oakland un equipo de la Ligas Mayores. Frustrado de como su equipo se quedaba a la antesala de la serie mundial y con un presupuesto 7 veces menor que el de los Yankees de Nueva York decide cambiar radicalmente la forma de estructurar su equipo.

Se topa con Peter Brand (interpretado por Jonah Hill, también nominado al Oscar) un economista que trabajaba en otro equipo. Brand tiene otra idea de cómo construir un equipo de béisbol, y lo resume en una frase “Todo el mundo está preocupado en comprar jugadores, cuando deberían estar comprando victorias”. La base de su teoría es usar la probabilidad y estadística en encontrar los jugadores que den la mayor probabilidad de ganar juegos, sin tener en cuenta el carisma o el costo de los jugadores.

Es una idea radical teniendo en cuenta que mucha gente va a los estadios a ver sus estrellas, pero lo que a Beane le importaba era ganar y eso llenaría los estadios. Tenía razón. Pero tuvo mucha resistencia sobre todo por sus cazatalentos que se oponían a buscar jugadores por sus números, ellos hasta tenían en cuenta que tan buena presencia tenían. También el manejador estaba muy en contra de esta estrategia, pero a final de cuentas lo obligaron a seguirla.

Después de empezar muy mal la temporada, los Atléticos llegaron a ganar 20 juegos al hilo, rompiendo el récord para la Liga Americana. Lograron llegar a los play-offs, pero no a la serie mundial, es decir, quedaron donde mismo.

Un aspecto digno de discutir es la forma en que el Beane trataba a sus jugadores, era muy distante con ellos por la razón de que el negocio exigía moverlos a otros equipos o despedirlos, no quería hacer vínculos de amistad para facilitar esas transacciones. Esto tiene sus ventajas, pero también sus desventajas, como seres humanos necesitamos motivación y muchas veces la forma de animar es dando palabras de aliento, felicitando, regañando también, lo cual indudablemente crea relaciones humanas. Pero el llegar a una amistad en un negocio es algo riesgoso.

Definitivamente recomiendo esta película, aunque no entiendas y no te guste el béisbol, desde el punto de vista de los negocios y la administración da muchísimas lecciones valiosas.