Lenguaje claro

La transparencia en el gobierno y en toda organización también se tiene que dar en el lenguaje que se utiliza por parte de los directivos y funcionarios. Una forma de faltar a la verdad o de engañar es mediante un lenguaje rebuscado o una redacción ambigua que oculte información o que desvíe la atención del lector. Como vemos en el video del programa ¿Qué nos pasa? Donde el político habla y habla pero no dice nada.

La necesidad de la claridad en el lenguaje en el gobierno se ha manifestado en muchos países como herramienta para rendición de cuentas y buena relación con los ciudadanos. Se han establecidos políticas para el uso del Lenguaje Ciudadano en documentos oficiales, comunicados, pero también en discursos de los dirigentes.

En México, la Secretaría de la Función Pública con ayuda de instituciones educativas del país elaboraron el Manual del Lenguaje Claro que está diseñados para los servidores públicos de cualquier nivel. Es una guía muy completa y práctica para elaborar tanto oficios, comunicados, reportes y cualquier documento destinado a los ciudadanos y a otros servidores públicos.

En este manual, por ejemplo, habla de no utilizar palabras innecesarias, ser conciso para que la idea sea comprendida por el lector, en vez de usar las frases: “a fin de”, “con el propósito de”, “con el objeto de” o “para el propósito de” solo usar la palabra “para”. Hay que aclarar que no se trata de hablar en términos tan básicos que parezcan infantiles, sino a un nivel comprensible para la gran mayoría de los ciudadanos.

Recomiendo este manual no solo para los servidores públicos, sino para cualquier empleado de una organización, incluso para los diseñadores gráficos y de contenido web, ya que también aborda estos temas.