La próxima revolución tecnológica, el IOT

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Estamos en los inicios de la próxima revolución tecnológica, el Internet de las Cosas (IoT). Es básicamente hacer que todos los dispositivos electrónicos e incluso personas se conecten al Internet. Se preguntará uno ¿para qué quiero que mi tostador esté conectado al Internet? Responderemos esta pregunta más adelante, pero primero hay que tomar en cuenta que este concepto no es nuevo, por ejemplo, el hogar y los automóviles ya tienen elementos de IoT en cuestiones de seguridad, muchas alarmas modernas no solo hacen ruido cuando hay un intruso, sino que inmediatamente envían información para que la compañía o las autoridades tomen medidas. Muchas cámaras de video están conectadas al internet mediante cableado o por vía inalámbrica, tiene sentido poder monitorear desde cualquier parte del mundo.

Volviendo a la pregunta del tostador, el consumidor quizás no vea ninguna utilidad en el hecho de que esté conectado al Internet, pero sí el fabricante. Podrá obtener información del uso del tostador, podrá darse cuenta si el usuario prefiere sus panes muy tostados o poco tostados, que es una valiosa información para diseño de próximos tostadores. También podrá saber en qué momento se descompone, qué parte fue la que se averió y las razones, esto ayudaría el control de calidad, pero también le daría la oportunidad al fabricante de contactar al usuario y ofrecerle un repuesto o la reparación del tostador. A final de cuentas el fabricante tendrá datos para mejorar sus productos y por lo tanto elevar la satisfacción del cliente.

Pero no solo pensemos en aparatos electrónicos, también el IoT se puede aplicar en la ropa, por ejemplo, las etiquetas podrán ser de un material sumamente ligero que permita la conexión. Los pasaportes ya tienen esos elementos de identificación por radio frecuencia (RFID) que permiten la localización. Esta tecnología lleva años en la manufactura para hacer más eficiente el control de inventarios.

Las aplicaciones del IoT son ilimitadas, la capacitad del Internet ya lo permite. Una barrera que hace algunos años se superó fueron los IPs que se agotaban, éstos son los identificadores únicos que hace posible la conexión a Internet, con el IPv6 los números de dispositivos disponibles es infinito. Anteriormente solo podría haber 4.2 mil millones de computadoras conectadas, ahora se podrá llegar a la cantidad de 2 elevado a la 128 potencia (equivale a aproximadamente 670 miles de billones), incluso permitirá tener dispositivos no solo en la tierra sino en el espacio.

Por supuesto que todo avance tecnológico tiene sus desventajas, el mayor reto u objeción para el IoT será la privacidad. Hay una preocupación por la intrusión ya se por el crimen organizado como de las compañías por la obtención de datos personales. El potencial para hacer daño se multiplica al tener múltiples dispositivos que pueden ser vulnerables a ataques cibernéticos, para que el IoT sea exitoso deberá responder a estos retos de forma contundente, es ahí donde organismos internacionales pueden impulsar protocolos que promuevan la computación segura, pero definitivamente los gobiernos y la iniciativa privada deben tomar en serio este asunto, porque en la actualidad en vez de cuidar a los ciudadanos, están explotando la información para beneficio político o económico.

Veremos cómo evoluciona el IoT en los próximos años. Si demuestra tener aplicaciones que puedan salvar vidas e incluso impactar positivamente el medio ambiente, será un gran avance para la humanidad. Las grandes compañías de tecnología ya le están apostando a este futuro, hay que estar preparados.