La cultura de Harvey Weinstein

La compañía Weinstein (antes Miramax) fue fundada por los hermanos Harvey y Bob Weinstein, en los últimos años han estado detrás de decenas de Óscares y de películas tan memorables como Good Will Hunting, Pulp Fiction, el Paciente Inglés, Shakespeare in Love y muchas otras. Sus inicios exitosos como independientes hicieron en la década de los noventas que hasta Disney los comprara y recientemente con el Weinstein Company, son garantía de premios de la academia.

Harvey Weinstein además de ser muy poderoso en Hollywood, lo es en la política. Es amigo íntimo de Bill y Hillary Clinton así como de Barack Obama, una de las hijas del expresidente el año pasado hizo su servicio social con Weinstein. Ha donado millones de dólares a las causas demócratas, su posición de poder le permitía hacer lo que quisiera con impunidad, hasta ahora.

Por eso fue un shock en Hollywood la nota del New York Times (NYT) donde expone las prácticas de acoso y agresión sexual de Harvey Weinstein a múltiples actrices, por décadas. Es de notar que fuera en el NYT ya que éste es un periódico de línea demócrata. Un secreto a voces entre la comunidad del séptimo arte, incluso en programas se había filtrado y algunas actrices como Courtney Love que se atrevió a comentar públicamente, nunca consiguió trabajo de nuevo.

Salió a la luz historias de Harvey donde a las actrices les proponía papeles en películas a cambio de favores sexuales. Se habla de que a mujeres les exponía sus genitales e incluso se masturbaba enfrente de ellas y no solo a actrices, sino a modelos y trabajadoras de su compañía. Algunas mujeres se atrevieron a demandar y llegaron a acuerdos de miles de dólares para que no se hiciera público. Estaba tan descarado que incluso en el contrato de Weinstein había una cláusula para protegerlo de ese tipo de demandas. Es decir, su hermano y asociados sabían quién era Harvey.

Para defenderse, Weinstein envió una carta al NYT tratando de justificar su conducta y pedir perdón por los daños causados. Empieza diciendo: “Crecí en los 60s y 70s, donde todas las reglas de comportamiento en el lugar de trabajo eran diferentes. Esa era la cultura entonces.” Es cierto que en ese entonces a las mujeres se les trataba con mucho desprecio y se les consideraba de menor intelecto y era normal utilizarlas sexualmente, como se vio en la serie Mad Men. Siguen esos comportamientos, pero no es la norma, las reglas definitivamente cambiaron y Weinstein no cambió por lo que su excusa es de lo más patética.

Predeciblemente este asunto se politizó, la derecha norteamericana que se le había acusado de misógina con Donald Trump y el director de Fox News, reviró diciendo: ya ven, tanto que criticaban el maltrato a las mujeres y ustedes son iguales o peores. La verdad es que estas prácticas siguen presente en todas las ideologías, en la iniciativa privada, en las religiones y toda institución.

El escándalo de Weinstein permitió que muchas actrices salieran a decir que también fueron acosadas y otros involucrados en la industria del cine también comentaron que ya sabían. ¿Por qué hasta ahorita? ¿Por qué guardaron silencio tantos años? ¿Por qué incluso actrices feministas se mantuvieron calladas? ¿Qué no es precisamente es esto lo que están combatiendo?

Lo bueno de todo esto es que ahora será más difícil que esto suceda, habrá consecuencias. Así como se rumoraba de Harvey Weinstein, también se habla de Oliver Stone y Woody Allen, éstos ahorita deben estar bastante asustados, solo una declaración de una actriz es suficiente para acabar con sus carreras.

Volviendo un poco al origen de esta historia, en la nota del NYT hay un memorándum interno de la compañía Weinstein por lo todo indica que fue un trabajo interno, todo apunta que su hermano Bob lo quiso sacar de la compañía lo cual ya logró y ahora habrá una batalla legal por el control de la empresa, incluso ya se está hablando de que se venderá.

Harvey Weinstein dice que ahora está en rehabilitación, su esposa lo divorció y no creo que tenga muchos amigos ahorita. Aún no ha tenido que responder ante la ley, no hay demandas o investigaciones en su contra, pero su carrera como productor está acabada. Pensándolo bien, ¿quién pensaría que un pedófilo violador como Roman Polanski siga haciendo películas y ganando Óscares? Deseamos pronto fin a la cultura de Harvey Weinstein.